martes, 11 de septiembre de 2012

Y entonces aparece alguien




~Rechazo. Odio. Dolor. Decepción y algo de miedo. 
Acabas de escuchar esas palabras que jamás te hubiera gustado oír.
No quieres llorar, quieres parecer fuerte. Pero ya es imposible.
Intentas darle la espalda y hacer un salida dramática, con la cabeza bien alta y sin mostrar el menor de los resentimientos. Pero no puedes.
En lugar de eso, le miras a la cara, escrutas sus ojos y no sabes que ves en ellos. ¿Qué acaba de pasar?
¿Tanto miedo le tienes al "no te quiero"?
Te das la vuelta, sales corriendo. Por alguna razón él te sigue, intenta remediarlo de algún modo. Pero ya es tarde.
Cuando sientes que las piernas te fallan, y las lágrimas pesan más que tú, te dejas caer en un rincón oscuro.
Con la cabeza apoyada en las rodillas, sollozando.
Tú y la oscuridad. No hay nadie más. Una soledad que inunda cada rincón de tu corazón. De tu patético corazón, frágil, demasiado frágil.
Y entonces aparece alguien, alguien que hace que desaparezca esa oscuridad. Te tiende la mano, y tú, ahora destrozada y rota en todos las aspectos, te levantas. 


-Por esas personas que me tendieron su mano, cuando la oscuridad me invadía. 
Gracias.

domingo, 9 de septiembre de 2012

Un otoño aún vacío

~Trasteando por mi habitación encontré restos casi olvidados de enero. Bufandas, pañuelos, vaqueros largos con agujeros. Botas, calcetines largos, anoraks. Pañuelos llenos de microbios, recordando aquella enfermiza (oh, enfermiza en todos los aspectos) Navidad. 
También encontré trocitos de febrero. Más prendas de invierno. Ilusiones, desilusiones y alguna que otra decepción. Cerré la caja donde se encontraban aquellos meses fríos y cubiertos con un cierto sabor a amargura.

Los meses primaverales ni siquiera los intenté recordar. Kilos, kilos y más kilos. Grasa, grasa y más grasa, donde solo hueso había. Meses duros por más de mil y una razón. Quizá fuera por mí, quizá fuera por ellos.
Una almohada húmeda, húmeda por todas las lágrimas que en ella se habían derramado sin orden ni concierto.

Junio, al fin llegó junio. Un mes lleno de luz y calor. Sí, se notaba aquella sensación veraniega que tanto echaba en falta. Esperando con ansia un verano, que sería recordado, en lo bueno y en lo malo.
Julio. Un mes sin descripción, solo hay palabras sueltas. Decepción, amistad, sorpresas, más decepción y algunas lágrimas con y sin importancia, piscina, amigos, él.
Y al fin agosto, otro mes veraniego esta vez más alegre que el resto, en el cual decidí abandonarme a la suerte. No pensar en nada, olvidarme de todo.

Septiembre. Un mes raro. Mitad otoño, mitad verano. Unos días en Galicia. Verde, agua, mucha agua, playas perfectas, tradiciones, meigas, muchas meigas, supersticiones, una tierra mágica a su manera.
A punto de acabar las vacaciones, me despido de unas personas y saludo a otras. Esperando un nuevo curso, vacilante, lleno de incertidumbre y algunas dudas.

Por fin abandono la habitación, dejando una caja libre para este otoño. Un otoño aún sin descripción. Sin recuerdos. Una caja esperando ser llenada con palabras, hechos y alguna que otra sonrisa.

domingo, 2 de septiembre de 2012

~Por favor dime que abra los ojos
cuando este mundo se deshaga de todos sus despojos.
Cuando la libertad adquiera un auténtico significado
no como ahora, que está infravalorado.
Haz que me levante cuando el amor
no esté atado al odio.
Solo te permitiré que me despiertes cuando
"los te quieros" dejen de ser falsos
en este mundo lleno de mentiras.









~Atentamente: una chica cansada de oír mentiras
y escuchar falsos sentimientos.

jueves, 30 de agosto de 2012

Tú, mis sueños y una pequeña dosis de algo llamado amor


~Y puedes creerme cuando digo que cuando te vas te llevas una parte de mí.
De momento es una parte pequeña, pero supongo que se irá agrandando conforme pase el tiempo...
Esto debe de ir así.
Sin embargo, mientras no estés aquí puedo verte en mis sueños eso sí ..., no te los lleves contigo


martes, 21 de agosto de 2012

No es que ahora todo sea perfecto. Simplemente, ahora vuelvo a ser feliz

~Ya no duele escuchar "nuestra" canción, se acabaron las lágrimas antes de dormir y los gritos. Gritos que han sido apagados, como un fuego cuando se extingue.
El silencio ya no incomoda ni hace daño..., es más ahora parece haberse vuelto menos agresivo que antes.
Quizá, sea por él, o quizá no.
No me importa. Puedo volver a sonreír, pero ahora es de verdad.
Mi vida no es perfecta, ni mucho menos. Nada (o casi nada) es perfecto. Pero y que importa eso ahora.


"Simplemente soy feliz. No me importan las razones"
Porque ahora sé con total seguridad, que llorar de alegría
es una de las mejores sensaciones
que puede experimentar un ser humano
tan imperfecto como yo.

viernes, 10 de agosto de 2012

Y al fin acabó


~ Y finalmente todo terminó.
No quiero ser borde ni nada por el estilo, pero al fin acabó.
La amistad, o mejor dicho, la falsa amistad que creamos ha terminado...
El telón ha caído, después de una mala actuación por parte de los dos.

Todo ha cambiado.
Nada se ha salvado.
Ni el mejor de los momentos a sobrevivido
a este cambio tan repentino.

Tan cerca y a la vez tan lejos. 
Estamos divididos por una pared fina, muy fina de cristal.
Un cristal fabricado con odio, mentiras, sarcasmos innecesarios y falsedad.
Sí, una buena dosis de falsedad.



Y todo va a ser mejor, aunque no lo creas.
Cada uno por su lado, sin mirar atrás en ningún momento.
No, no ha valido la pena.
Este tiempo perdido contigo no ha valido la pena.
Porque no hay cura alguna,
para una persona como tú.
Egocéntrico hasta las trancas.
Orgulloso hasta un nivel impresionante.
Y por si fuera poco falso y mentiroso...

Lástima, lástima me da no poder recuperar el tiempo
que invertí en tratar de hacerte mejor persona.
Un objetivo no logrado, que dejo en manos
de la siguiente tonta que intente cambiarte.